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Educación, Fe y Magia: Un Mensaje para el Nuevo Año

Querido lector,


Creí que el artículo anterior sería el último del año; sin embargo, no temí cambiar de opinión y lanzarme a compartir un poco más sobre la forma en la que observo el mundo. No siempre las cosas tienen que suceder como esperamos, o ¿piensas que el mundo es lineal? Por mi parte, no lo creo, ya que somos seres en constante cambio.


Además, no podía permitirme cerrar el año sin contarte la maravillosa experiencia que compartimos con los niños de la escuela primaria Gregorio Torres Quintero y sus docentes durante la entrega de libros. Sin embargo, antes de avanzar con esta historia, quiero que conozcas por qué, de entre varias opciones, esta escuela fue la seleccionada para dar al movimiento un salto de fe.

De la misma forma en que esta escuela tiene un significado especial porque me trae memorias de mi niñez, también fue donde conocí mi esencia y los libros a profundidad. Para darle sentido a esta afirmación, me gustaría platicarte más de mi infancia. Cuando era niña, escuchaba a los adultos a mi alrededor afirmar de mí que era una distraída y hablaba mucho, y a los niños(as) de mi edad decirme "adulta". Ese era mi apodo, dado a la forma en la que veía el mundo y me expresaba. Mi mente siempre navegó en mares profundos. Si el resto de los niños estaban jugando, seguramente María estaba por ahí observando el cielo, el matiz de las nubes que se dibujaban en él y las alas de las aves que adornaban el paisaje. ¡No podía evitar intentar que los demás vieran lo que mis ojos observaban: tanta belleza y sutileza!


Mi corazón se reconfortaba en lo simple, ¿cómo no querer compartir tanta belleza con el mundo? Incluso si no eran las aves, en la escuela observaba al maestro enseñar. Podía notar su pasión, su entrega y el esfuerzo que hacía por dejar lo mejor de él en esa clase. Siempre tenía preguntas para él o ella: ¿Por qué debemos hacer planas de la misma palabra? Terminé esta actividad, ¿puedo continuar a la página siguiente? ¿Puedo ayudar a mis compañeros? Observo que necesitan ayuda. ¿Por qué a todos nos enseñan igual, si somos tan diferentes? ¿Puedo saber más sobre esa historia que nos acaba de contar? ¿Puedo conocer más de la naturaleza, los planetas y los números? ¡Quiero saber más, porque todo eso se dibuja en mi imaginación y tan solo quiero conocer más! No quiero que mi mente deje de soñar e imaginar.


Para una niña que quería saber más, el entorno donde crecía se iba haciendo pequeño. ¡Un salto de fe es una declaración para todas esas niñas y niños de que no están solos! Pueden soñar con ser su magia y su realidad. Cuando el maestro le pidió a mi madre que me trajera material adicional al de la clase (libros) para mantenerme ocupada mientras él enseñaba al resto de los niños lo que yo ya había terminado y para que no hiciera tantas preguntas o quisiera ser la maestra de mis compañeros (jajaja), en la escuela primaria Gregorio Torres Quintero, mi imaginación abrió paso a un propósito mayor.


El significado que tienen estos momentos es crucial para la mujer que soy al día de hoy. Estos instantes son el motivo por el que decidí iniciar la campaña en este espacio tan especial. No omito decir que también soñé con ello. ¡Literal, lo hice! No me da el mínimo de pena admitir que muchas de las decisiones que han impactado mi vida de forma positiva vienen de sueños que tuve. Sigo pues mi intuición, los mensajes de mi subconsciente, y los transformo en realidad. Durante mi estancia en esta escuela, observé con nostalgia la realidad del mundo donde crecía y me refugié en un espacio de mi mente, en mi imaginación, en donde la realidad y la magia se juntan.


Mis amistades no tan cercanas, al saber que tengo algunos años haciendo deporte, me dicen que parezco ser una persona que lo ha realizado durante toda su vida. La verdad es que es fácil dejarnos llevar por lo que vemos en redes, pero no observamos o profundizamos en la historia que hay detrás. Nunca hice deporte en mi infancia, aunque soñaba con eso. ¡Fui una niña enfermiza que, cuando pasaba cerca de la cancha, estaba cuidándose de que no le dieran con el balón en la cabeza! Seguro traía un libro conmigo, colores para pintar o estaba obsesionada observando el cielo.


En mi sueño, el sueño que me llevó a iniciar la campaña en la escuela en la que estudié, era una niña de nuevo y estaba caminando por los salones, pero era deportista, ¡no la nerd de los libros! Mi vida era todo lo contrario a lo que fue. Al ir caminando, pasé por el salón donde instalaron la biblioteca que se inauguró en mi niñez, la que mi mamá ayudó a inaugurar. Al ver la puerta de la biblioteca, ahí estaba un hombre blanco, alto, rubio. ¡Podía verlo brillar! Su aura era tan luminosa. Él me decía: “Esta no es tu vida”, mientras lo observaba extrañada. Continuó: “¿Te acuerdas de mí? Nos conocimos aquí, en la biblioteca”. Entonces, todo tuvo sentido.


Mientras seguía observándolo, pensé en la seguridad que transmitía al grupo de niñas(os) que me seguían por ese pasillo, como si la resiliencia y la confianza siempre hubieran existido, cuando la historia de mi vida es distinta. Tuve que ser insegura, transitar momentos de tristeza y centenares de fracasos, que vinieron acompañados de libros y fuerza de voluntad, así como toneladas de amor por la determinación para crecer. ¡Inspirada por las historias de valientes que leía en esos libros!


Solemos percibir la parte en la que las personas logran, y las personas que logran salir de la caja buscan regresar a ellas en su esencia. Soy más que mis logros. Soy aquella niña que cambió su vida y forjó un camino propio, ¡la niña con las historias! La niña que, gracias a las experiencias de su adolescencia y su vida adulta, a los errores, a las tristezas, y a cómo derribó muros tan altos de oscuridad, sigue determinada a no quedarse en la caja. ¡Sigue sus sueños! Soy esa niña que se demostró que, por más duro, cruel o falto de esperanza que pueda percibirse el mundo, puede hacerte una promesa: ¡la promesa de amar la vida y vivir cada día con intención, cada día en presencia!


En resumen, cada vez pienso más en esa niña soñadora que vive dentro de mí. Cada día la protejo y alimento con más sueños, con la creencia de que todo lo que quiere es posible. ¡Y las niñas que viven en entornos como en los que crecí, donde la probabilidad de continuar por patrones poco sanos es alta, merecen saber que no están solas y que pueden cumplir sus sueños!

Observar el mundo con ojos de niño(a) es nuestra mayor virtud. ¡La sutileza de la vida misma vive en los niños y niñas! ¡Hay tanta sabiduría ahí, si tan solo volteamos a ver!


Durante la entrega de libros, permitimos que cada niño escogiera el que más le gustara. ¡La idea era que fuera acorde a sus sueños! Nos sorprendió escuchar que muchos querían libros del espacio; otros, de terror; algunos más querían saber de la naturaleza y los animales (¡el origen de las especies de Darwin fue uno de los seleccionados!). Al inicio del evento, les compartimos el mensaje de que podían pasar sus vacaciones entrenando su imaginación, acompañados de la historia que ellos quisieran. ¡Vimos muchas sonrisas! También observamos los retos a los que se enfrentan los docentes. ¡Se necesita más ayuda para nuestro sistema educativo!


En un curso que tomé en Cetys, nos dieron la definición de la palabra educación. Su procedencia se atribuye a los términos educere y educare. Educere significa "conducir fuera de", "extraer de dentro hacia fuera". En el curso, el docente nos hablaba de encender la llama o prender el fuego que llevamos dentro. Para lograr escribir este blog, además de tener valor para abrirme y amor por la escritura, ¡tuve que encender mi propia llama!


Este año quise regresar un poquito en honor a todos ellos. ¡Este año comienza a tomar acción la vida filantrópica con la que siempre soñé! Sin forzar el mensaje, porque llegará a quien tenga que hacerlo, quien esté listo para escucharlo: ¡el amor es lo único que existe!


Antes pensaba que tenía que ser perfecta para encajar en la sociedad o que debía ser como los otros, como mi familia, y seguir patrones, un camino ya transitado. Esta creencia era inconsciente, por supuesto. Hoy me acepto con mis errores y virtudes. ¡Sigo atreviéndome a soñar con una comunidad en la que nos ayudemos los unos a los otros! De esta intención emana la persona que soy. ¡Las dos polaridades son mi esencia!


¿Dónde cesa la oscuridad y comienza la luz? No lo interpreto como una necesidad de ocultar quién somos, quién fuimos o aquello que pensamos que son imperfecciones. Más bien, como un total entendimiento y aceptación de que ¡somos todo!


Al terminar la entrega de los libros, mientras nos acomodábamos para salir de la escuela, los niños salían de sus salones al receso escolar. Mi querida amiga Vanesa se puso emotiva mientras observaba a los niños salir con un amigo libro, sentarse en las áreas compartidas de la escuela y leer. ¡En la época decembrina se regalan juguetes; nosotros quisimos regalar sueños! ¡El conocimiento compartido es la mejor herramienta en la batalla contra la desigualdad!


Ayudemos a otros a confiar en que ¡tenemos el poder de creación! Gracias a todos los guerreros que donaron conocimiento, que comparten este propósito.


Nos conducimos con la expectativa de lo que seremos para la sociedad, para nuestras familias y amigos. Así terminamos descuidando a la niña(o) que vive dentro de nosotros. ¡Quiero compartirte que hay un espacio donde la realidad y la magia se juntan! Ese espacio vive dentro de ti.


El niño no se siente mal de manera permanente por equivocarse, caerse o incluso derrumbarse. ¡Pronto se le pasa y vuelve a sonreír, vuelve a soñar, vuelve a vivir! Los niños tampoco se castigan a ellos mismos por cambiar de opinión. No se aferran por siempre a algo. Los niños(as) tan solo observan, y en su observación, ¡viven la sutileza de la vida misma! ¡Viven con intención, viven en presencia y, por ende, viven brillando!


¡Nunca dejemos de ser niños! ¡Contribuyamos a que otros niños(as) sigan soñando! ¡No dejemos de tener fe, de percibir la belleza que hay en sentir la lluvia en nuestros rostros, saltar en un charco, ver el amanecer, leer un libro e imaginar una historia!


Si llegaste hasta aquí, ¡gracias por leer!


Si te gustó, agradezco lo compartas para que el mensaje llegue a más personas, sigamos encendiendo la llama.


Te deseo un feliz año nuevo.


Con amor para ti, por tu salud y negocios,



 
 
 

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